culotte de ciclismo

Elegir un buen culotte de ciclismo es esencial para cualquier amante de las bicicletas. No solo es necesario por la comodidad que aporta, sino también porque al adaptarse a la perfección al cuerpo, lo protege durante largas horas de ejercicio, sin perder nada de movilidad. Son recomendables tanto para aficionados que realicen deporte de forma ocasional, como para profesionales con actividad más intensa y continuada. Los movimientos repetitivos que se realizan pueden llegar a causar problemas o molestias en la zona perianal, que con el culotte de ciclismo quedará totalmente protegida para disfrutar al máximo de la experiencia.

Para elegir un buen culotte de ciclismo, uno de los puntos más relevantes a tener en cuenta es la badana, que es la encargada de reducir las vibraciones y contribuir a la comodidad, y también a mantener el cuerpo seco, ya que están hechas con materiales que evitan que la transpiración se acumule, eliminándola de forma rápida.

Muchos culottes cuentan con tirantes, que recogen el tronco del cuerpo, y le proporcionan la libertad necesaria de movimientos. Elegir un culotte con tirantes o bajo es totalmente personal, pero en ambos casos es imprescindible elegir la talla adecuada, para que pueda adecuarse completamente a la forma del cuerpo, y garantizar la seguridad y comodidad necesarias para hacer deporte sin riesgos. No deben ser demasiado apretados, o podrían llegar a cortar la circulación y convertirse en un problema más que en una solución. La clave para elegir la talla es comprobar que está ajustado, con una sensación lo más parecida a no llevar nada puesto. Si se percibe que presiona demasiado, o que está demasiado holgado, estamos ante la talla incorrecta.

En cuanto al grosor -que se mide en gramos- depende de la temporada en la que nos encontremos. Los más gruesos ofrecen mayor protección, pero no son muy recomendables para la temporada de verano, pues pueden dar demasiado calor para realizar actividad intensa. Los gramajes más fuertes se utilizan esencialmente en casos de mucha actividad durante varias horas seguidas.

En cuanto a los colores, está claro que deben atender a los gustos personales, pero también es recomendable utilizar los más claros en verano, y los más oscuros en invierno, para que vayan acorde a las temperaturas del momento. Para circular en zonas oscuras o más peligrosas, se recomienda utilizar colores reflectantes o más llamativos, que garanticen que el resto de conductores o ciclistas nos vean al instante.